¿Todo es un foro? Comenzamos con un bucle extraño. Esta reducción al absurdo puede ser extendida a «Todo es una conversación» puesto que tal es solo el diálogo entre, mínimo, dos interlocutores. La razón por la que no llego a ese extremo es para analizar la forma en la que las plataformas sociales tratan de acaparar todas las formas de comunicación posibles y las ventajas que tiene eso, por encima de los dilemas morales que implican.
Este artículo es solo un conjunto de pensamientos que he tenido al explorar el internet. Por supuesto, el enfoque que estamos analizando es el mundo de las redes sociales, puesto que en el principio, todo era «Una página web» Es decir, el internet era más parecido a un tablero en una plaza en la que cada quien iba y ponía un tablero esperando lecturas, pero no retroalimentación. Por esta razón el internet avanzó a algo más social, pues, los humanos somos seres sociales. Necesitamos saber que del otro lado de la pantalla, hay otro humano oyendo lo que gritamos al viento.

En el principio, todo era un foro
Un foro De Internet es un sitio de discusión en línea donde se publican mensajes sobre un tema, creando de esta forma un hilo de conversación jerárquico.
El argumento de esto está centrado en la primera evolución del internet social. Durante la época del internet 1.0, El silencio al publicar se manifestaba de tal modo que aparecieron los famosos libros de visitas, con el que el dueño del sitio le daba la oportunidad al lector de dejar su huella en el sitio. Pero ya estaban gestándose las comunicaciones con otras tecnologías que luego se implementarían en las páginas web.
Si bien, el foro como tal es un sucesor de los tablones de noticias o BBS, el principio del foro es simplemente un lugar donde se puede discutir un tema. Por supuesto puedes discutir un tema con algún amigo en privado, pero el foro ya requiere involucrar a más gente.
Si bien la Wikipedia separa los Blogs de los Foros, podríamos decir que un Blog también es un foro debido a que el tema, es el artículo o entrada del blog y los comentarios son lo que ocurre en su correspondiente sección. Dependiendo de la plataforma, la sección de comentarios puede tener hilos de conversación, dándole un aspecto de foro moderno. De esta manera, tenemos la base para mi argumento. Todo es un Foro.

Ahora, todo es un foro
Voy a poner algunos ejemplos para repasar sin darle mucha vuelta al asunto
- Un blog: Cada entrada es un tema y los comentarios, pues el lugar donde la gente interactúa.
- Una entrada en una red social: De la misma forma, el tema y la gente interactuando.
- Un video de cualquier plataforma de video: El video es el tema y los comentarios, la gente interactuando.
- ¡¡Una historia!: O cualquier medio parecido, porque ahora casi cualquier APP tiene que tener historias. ¡Hasta wordpress las tiene! Lo mismo. La historia es el tema y los comentarios, pues ya sabes.
¡Metamos todas las formas de foros en mi foro!
Si bien en la actualidad, los foros ya no son el medio de contacto más común de la gente en internet, el principio básico, es decir, establecer un tema y hablar alrededor del tema, se ha mantenido y modernizado constantemente alrededor de muchísimas plataformas que descubrieron que era una forma muy eficiente de reunir a la gente alrededor de un producto. Pongo por ejemplo, las páginas de noticias. Estas solo son informativos. Ninguno de los sucesos que ocurren allí están sujetos a debate, pues, muchas veces los asuntos que ocurren en ellas están fuera del control de los lectores. Pero implementar comentarios y comentarios con hilos permite a la gente vestir sus opiniones. Esto permite claro, que los usuarios se mantengan más tiempo en la página, para desahogar sus frustraciones alrededor del tema, pero también peleando con otras personas que opinan distinto. Aunque como dije, no tiene sentido que una noticia esté sujeta a debate, esto se permitía justamente porque la web donde se alojan dichas noticias necesita de la permanencia de los usuarios, pues, viven de los anuncios que se proyectan en ella.
Esto implica que durante mucho tiempo, cada página tenía que tener su sistema de comentarios. Y muchas veces habían varios sistemas de comentarios. Es decir, los comentarios básicos, los comentarios de Facebook, los comentarios de Twitter, y comentarios de discos. Lo importante era que la gente no tenga razones para escapar y pudieran mirar todo tipo de anuncios mientras pelean con otras personas. Pero esto tenía un problema. La moderación era insoportable y no era tan difícil terminar con denuncias de todo tipo por lo que publicaran los usuarios en esos espacios sociales. Aún recuerdo ejemplos de esto en gen beta y ataca, quienes dejaron de ofrecer la oportunidad de comentar tan pronto como vieron que se les escapaba de la mano la turba. Pero no es la única razón. Los jardines amurallados se comieron a la sociedad.
Las redes sociales aparecieron como una forma evolucionada de foros, pues, daban la oportunidad de que cada persona tenga su propio espacio personal y que otras personas interactúen con el contenido que publicaban. Es decir, se proponía un tema y se discutía alrededor de esto.
Hubo una época de experimentación en la que trataban de abarcar todo tipo de formato, siendo que a veces aparecían comentarios con hilos, aparecían comentarios simples, publicaciones de imágenes, y sistemas de compartición. Las redes sociales también sufren de problemas de moderación, razón por la que actualmente ya no son tan comunes los comentarios con hilos, siendo lo más similar a ello, los comentarios de X(antes Twitter) que tiene hilos, que no son más que post respondiendo a otros post o comentarios. Es un poco complicado seguir el hilo, pero a fines técnicos, es más fácil de moderar así.
Las redes sociales aparecieron como una forma gratuita de tener un espacio para publicar y tener una retroalimentación. Podríamos llamarlas redes de Blogging o microblogging pues, es lo mismo que hacían ya Blogspot y Tumbrl, pero tenían la ventaja del muro. El muro servía como un feed que centralizaba lo que todos publicaban, razón por la que ya no era necesario navegar por internet buscando cosas, pues, si lo que te interesaba lo publicaba un amigo, solo tenías que seguir al amigo y esperar que la próxima vez que abras esa red, apareciera el post de ese amigo.
Por supuesto, este experimento no iba a durar para siempre pues, la gente se aburre. Para evitar que huyan, era necesario centralizar más cosas.
¡No es suficiente, metámosle más cosas!
Mientras más descubrían las empresas como funciona la humanidad, más se daban cuenta de que su atención es efímera. Pronto una novedad podría aparecer y robarle el monopolio. Entonces, fue necesario explotar la pereza con nuevas formas de foros que permitan evitar las fugas de usuarios. Aparecen entonces las «páginas» y «»canales.
Al final es un giro irónico. El perfil o «muro» era el espacio gratuito que daban estas empresas para que la gente se exprese, pero requería que sean amigos para poder seguirlos. Eso implicaba admitir e interactuar con personas desconocidas que podrían hacer hostil la estancia en las redes sociales. Las páginas funcionarían como páginas web donde habría libertad de publicación y libertad de lectura. Como los blogs de toda la vida, vamos. Pero también era necesario el componente social, así que estas páginas agregaban una sección de comentarios. Vuelven a aparecer los foros.
Con esto, las redes sociales ganaron algo de tiempo hasta descubrir que era lo siguiente que podrían agregar. Y no escatimaron en recursos. Alojamiento prácticamente infinito, persistencia prácticamente infinita. Todo para que las personas no se vayan. Por supuesto, lo lograron, pero no consiguieron que no se aburrieran.
Era necesario evitar que otras páginas web se llevaran a los usuarios, por lo que todo lo que otras plataformas ofrecieran, lo tenían que meter y le tenían que meter comentarios. Así, metieron imágenes, videos, mensajería, marketplace y grupos. Comenzó la era de la híper centralización.
Los usuarios son flojos, así que teniendo todo esto, no se iban aunque estuvieran hartos. Pero las aplicaciones se volvían cada vez más pesadas por lo que el hartazgo se terminó manifestando en la huida hacia las aplicaciones de mensajería. De esta manera, la interacción social era únicamente entre pares. Y cuando las empresas se dieron cuenta de esto, comenzaron a buscar formas de que la gente no salga de allí. Y efectivamente, las aplicaciones de mensajería más populares suelen incluir, estados (videos e imágenes públicos que cualquiera puede ver sin necesidad de ser contactos) canales (lo mismo, blogs), marketplace (modos de compra y venta integrados, con pagos incluso), grupos (con hilos, para parecer foros de nuevo) y así hasta poder mantener retenida a la gente todo lo posible.
¡Basta! Sé lo que quiero y quiero exactamente eso
Esto es en realidad bastante complicado pues, es más normal querer encontrar un «todo en uno» para ahorrar. Esto es lo que hace que sea tan fácil la concentración de poder en una sola plataforma. Si quiero mensajería instantánea, «Facebook ya viene con eso» si quiero historias, por supuesto «Facebook ya viene con eso» y un ¿blog? Claro, ¿por qué no?
Por supuesto, esta aclaración de funcionalidades puede ser sofocante. Muchos en su tiempo, huyeron de Facebook porque solo querían la función de mensajería. Algún tiempo después, por supuesto, Facebook separaría su sistema de mensajería interna en Messenger, pero por el momento, todos huirían a WhatsApp.
Los días de inicio de WhatsApp serían más o menos tranquilos. La idea tras la app era una sencilla mensajería cuyas credenciales se obtuvieran mediante el número de teléfono, el cual, hasta el momento, se usaba para los SMS así que era relativamente seguro compartirlo. No como ahora que es una desgracia y hasta peligroso dejarlo suelto. Véase Autenticación en mensajería instantánea
¿Se nos escapan los usuarios mi general, que hacemos?
¡Compren WhatsApp!
El demonio de la supercentralización volvió a atacar, provocando que al poco tiempo sea comprado por Facebook en una ansia depredadora que en el futuro derivaría en la compra de muchas más plataformas como Instagram y más.
La búsqueda de cubrir una necesidad de comunicación desde esta época hace que estas cosas nos resulte extrañas. Pero de nuevo, la supercentralización sofoca y provoca fugas. He estado explorando algunas plataformas y pronto me encontré con problemas extraños desde la perspectiva moderna, pero normal para el pasado.
Conclusiones
Es interesante como ha crecido el internet desde el simple «foro» como espacio de debate y la evolución hasta la sofocante «hiper-centralización» actual. Hemos visto cómo la necesidad de las plataformas de retener al usuario ha impulsado la adición constante de funcionalidades —desde mensajería hasta marketplaces—, creando un ecosistema tan completo que, paradójicamente, termina por generar el hartazgo y la huida.
El dilema es claro: la conveniencia de tener «todo en uno» nos ofrece inmediatez y comodidad, pero a cambio, negociamos nuestra soberanía digital. La pregunta ya no es si el internet será un foro, sino si podremos recuperar el control sobre esa conversación. ¿Podremos diseñar espacios digitales que prioricen la calidad de la interacción y la libertad de expresión por encima de la mera eficiencia comercial? El futuro de la comunicación no reside en centralizar cada aspecto, sino en encontrar el equilibrio entre la conveniencia de la plataforma y la necesidad humana de la verdadera libertad de diálogo.
Seguro que el futuro del internet es aun mas centralizado. El auge de las inteligencias artificiales ha creado una interfaz de usuario bastante sencilla que puede conceder aun mas cosas al alcance de la mano. El surgimiento de Muse, de Meta, es un caso bastante reciente en el que la Inteligencia artificial ya puede resolver muchisimas cosas sin necesidad de dejar una ventana de chat.

